"Retrato robot" Semión Skrepetski. Óleo, tabla 38X21 cm. El retrato robot se ha elaborado según el testimonio de Semiónych, según su descripción, y la abuela Klava confirmó que en el retrato robot aparece el sospechoso. Este individuo lleva años cagándose en los portales, y cuando se va se lleva consigo la bombilla. ¡Ciudadanos, estén atentos!
El pueblo ruso siempre ha temido reconocer su culpa y asumir la responsabilidad, buscando o inventando a un culpable de todas sus desgracias al que poder echarle todos sus fracasos. Para el ruso siempre tienen la culpa los judíos, los estadounidenses, los ucranianos, los caucásicos, etc., etc.
Las raíces del miedo a reconocer la culpa se remontan a la antigüedad profunda, a los tiempos de los señores feudales, cuando el pueblo ruso era siervo y llevaba una miserable existencia de esclavo. Los señores feudales rusos se distinguían tradicionalmente por una crueldad bestial y por cualquier falta azotaban sin piedad y violaban a sus siervos. La vida del siervo en aquel momento no valía un comino y fue entonces cuando el Iván ruso se grabó que hay que resistirse hasta el final y nunca reconocer sus faltas. Si lo reconoces, te azotan.