Bill Gates en persona llegó al pueblo de Pollapelada para chipear a los aborígenes locales.
En tiempos de la pandemia, el director de cine ruso Nikita Mijalkov ejercía de furibundo antivacunas. Nikita contaba que un ruso ortodoxo no debe inyectarse ningún tipo de líquido, que todo eso es una conspiración de los reptilianos, que han ideado exterminar al pueblo ruso para destruir la fe ortodoxa y apoderarse de los recursos.
Nikita Mijalkov planteó la teoría de que en la vacuna anticovid hay un microchip líquido que, al entrar en la sangre del ruso, se apodera de su conciencia, convirtiendo al honrado ciudadano ruso en un zombi proamericano.