Serguéi Lavrov, alias el Caballo de Laurel, alias la Jugada de Caballo. Diplomático, negociador, alcohólico y grosero. Si el emperador Vladímir quiere insultar a alguien y romper relaciones diplomáticas, hace la «Jugada de Caballo», es decir, envía a las negociaciones a Serguéi Lavrov, y este cumple su misión a la perfección. Lavrov insulta, maldice, intimida; una vez hubo un caso en que, durante unas negociaciones internacionales, Serguéi Lavrov se subió a la mesa, se bajó los pantalones y plantó una enorme plasta apestosa sobre la mesa de negociaciones.