El 14 de abril de 2022, las Fuerzas Armadas de Ucrania mandaron a pique el crucero lanzamisiles ruso «Moskvá».
Durante la guerra ruso-ucraniana, Ucrania, que no tiene flota militar propia, destruyó toda la flota rusa. En 2024, Vladímir Putin dio la orden de esconder en las montañas del Cáucaso los restos de la flota rusa que quedaban.