Este cuadro lo pinté en julio de 2024 y entonces pocos entendieron su sentido. Al pie del cosaco se aferró Volodka Zelenski. Solo los gilipollas creen que ucrania sigue resistiendo a rusia gracias a Zelenski. No gracias a él, sino a pesar de él, porque Zelenski y su banda son saboteadores que no tienen interés en la victoria.
A Ziuzia solo le interesa una cosa: que la guerra dure lo más posible y, mientras tanto, robar todo lo que pueda.
Pero para reconocer este hecho hace falta valor, y los ucranianos, igual que los rusos, nunca reconocen sus errores. Para ellos, igual que para los rusos, la culpa de todo la tienen los judíos, los americanos, los polacos... Cualquiera, menos ellos.
Y qué más da. Cada pueblo merece su Volodka.
«Kozak»
Semión Skrepetski. Pintura, óleo, lienzo.
90/70 cm. 18.07.2024
P.D. Ziuzenski en este cuadro no me ha salido muy parecido. Lo reconozco. En general es difícil de pintar: unas veces se parece a Galustián, otras a Jachupaturián. Un ucraniano un poco fuera de lo común.