El 23 de octubre de 2024 el secretario general de la ONU, António Guterres, acudió a la cumbre de los BRICS, donde besó apasionadamente las manos y los pies de Putin, jurando fidelidad eterna al jefe de un Estado terrorista.
Nunca le había pasado esto a la ONU, y aquí estamos otra vez. 30.10.2024