San Vladímir el Canalla, patrón de los veteranos, es venerado en la Rus por multitud de obras, una de las cuales es la creación de veteranos sin brazos y sin piernas. Fue precisamente Vladímir el Canalla quien dio al hombre ruso la oportunidad de entregar su vida inútil a la gloria de la patria. Gracias a Vladímir el Canalla, decenas de miles de mujiks rusos se quedaron inválidos, obteniendo así una cuota vitalicia de orgullo ilimitado.