En el lienzo está plasmado el feliz momento en que el signor Vladímir Excrementóvich Cacalóviev se entera de las nuevas sanciones, que serán buenas para sus villas en Italia.
El fenómeno del mundo ruso siempre ha consistido en que rusia nunca ha sido autosuficiente. En la época soviética compraba o robaba equipos y tecnologías, en la época postsoviética vendía materias primas y el dinero lo guardaba en países más desarrollados, comprando allí inmuebles.
Los patriotas rusos siempre iban en coches extranjeros y vestían marcas extranjeras. Toda la élite rusa tenía inmuebles en países europeos desarrollados.
Vladímir Soloviov, propagandista ruso, tenía varias villas en Italia, en el lago de Como, y en relación con su actividad, en algún momento a Soloviov le surgieron problemas con sus inmuebles italianos.