Las setas crearon todo lo vivo en la tierra y crearon escafandras autónomas que pueden desplazarse en el espacio. El ser humano es, hasta el momento, la última versión de la escafandra autónoma. Las setas se conectan a la escafandra como a un avatar remoto y la controlan, manipulando con facilidad la conciencia humana. La escafandra autónoma ni siquiera percibe el momento de la conexión, ya que el software de la escafandra (el Ego) no asimila el hecho de que los pensamientos y las ideas (la información) llegan al cerebro desde fuera.
Las escafandras (avatares) les sirven a las setas para desplazarse en el espacio tridimensional. Para eso las setas empezaron a crear aparatos capaces de desplazarse físicamente por el universo, esparciendo esporas.
Todo es muy sencillo: simplemente vuestro ego no quiere asumir el hecho de que no es más que el software de una escafandra temporal y desechable.