Este cuadro está pintado como una postal. El 2020 que llegaba era el año de la rata, y la rata en la concepción rusa es un animalito astuto, pérfido y ruin.
En el cuadro está representado un barril con el símbolo de radiación, porque antes de año nuevo Putin trajo a rusia una enorme cantidad de residuos radiactivos de uranio.
En noviembre de 2019 se supo de la importación a Rusia de residuos nucleares, o como los llaman, «colas» de uranio, desde Europa. En un año, ni las protestas de los ecologistas, ni las 70 000 firmas de rusos a la ministra de Medio Ambiente de Alemania, ni la pandemia detuvieron el transporte. Las 12 000 toneladas prometidas de UF6 empobrecido se han importado a Rusia.